Jeremías 1:7-8 “No digas: ‘Soy demasiado joven’ —me contestó el Señor—, porque debes ir dondequiera que te mande y decir todo lo que te diga. No le tengas miedo a la gente, porque estaré contigo y te protegeré. ¡Yo, el Señor, he hablado!”

¿Qué tiene que ver este pasaje con nuestra determinación? Muchísimo. En el diccionario podemos encontrar como palabra opuesta a determinación la palabra cobardía. Jeremías estaba siendo cobarde, tenía miedo, estaba asustado. El Señor confrontó su temor, Él ya había determinado el propósito de Jeremías pero faltaba su parte.    

Dios cada día está confrontando tu temor, lo hace porque está buscando lo contrario, tu determinación. Está esperando tu fuerza y valor para que le digas "Si, acepto", acepto tu llamado, tu propósito. Él promete estar con vos, protegerte y sostenerte ¿Habrá lugar para excusas? ¿Qué le vas a responder?  

Franco Sandoval y Abigail Muñoz. 

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