Nuestro raciocinio más de una vez nos juega una mala pasada.  El intelecto nos traiciona para no ver la realidad con los ojos de la fe.  Por ser extremadamente racionales o filosóficos descuidamos la realidad de quién es verdaderamente el foco de nuestra fe.  Quién debe ser el centro de nuestra enseñanza.  

Perdemos nitidez al desenfocar nuestra mirada de Jesús.  Sufrimos las consecuencias de una nublada apreciación de nuestro Señor y las cosas no salen bien.  Sufrimos dolores agónicos de una aparente sabiduría que no trae resultados perdurables.

En la iglesia de Colosas por ciertas enseñanzas equivocadas se estaba buscando el conocimiento racional y filosófico de la fe.  La idea era mesclar todo lo concerniente a la persona de Cristo con filosofías griegas, enseñanzas judías y especulación oriental.  De esa manera se diluía la realidad de su obra y persona.  Hacían perder de vista que Él es la cabeza, la autoridad suprema, el que hizo todo por nosotros, el que nos da plenitud.  ¡¡En Él estamos completos!!

En este versículo Pablo exhorta a aquellos que han sido resucitados por la fe en Cristo a que busquen las cosas de arriba donde Cristo gobierna. 

Busquemos el reinado de Cristo.  Busquemos las cosas de Dios y que lo hagamos sentar a Cristo en el trono.  Al buscar las cosas de arriba hacemos que Cristo gobierne sobre las situaciones del hogar, de la familia, del ministerio, de la vida…

¡¡Buena semana!!

Buscando las cosas de arriba donde Cristo gobierna a la diestra de Dios…

Declaro que Cristo gobierna sobre tu vida, familia y ministerio…

¡Declaro que Cristo gobierna sobre Su Iglesia de quien Él es la cabeza!

 

Devocionales anteriores